DISNEY ESTÁ EN MEDIO DE UNA GUERRA INTERNA, ¿POR QUÉ?
Les contaremos sobre la intensa batalla ejecutiva que se está dando dentro de las oficinas de Disney y que puso a temblar a Bob Iger, CEO de la compañía.
The Walt Disney Company ha pasado por momentos complicados en los últimos años. En 2020, justo antes de que iniciara la pandemia, el icónico CEO Bob Iger, quien afianzó las compras de Lucasfilm, Marvel Studios y 20th Century Fox, decidió retirarse y dejarle el puesto a Bob Chapek, quien de inmediato comenzó a promover sus propias agendas.
Los resultados fueron muy variados, especialmente en el terreno de la opinión pública. Chapek tuvo que enfrentar controversias como el movimiento Don’t Say Gay y recibió duras críticas cuando habló sobre si la animación era sólo para niños. Además de que tuvo que enfrentar la demanda de Scarlett Johansson por estrenar la película de Black Widow simultáneamente en cines y Disney+.
Pero finalmente, y a pesar de que en 2022 Disney logró recaudar más de 29 mil millones de dólares en ganancias brutas entre sus muy variadas fuentes de ingreso, la compañía decidió traer de vuelta a Bob Iger por al menos otros 2 años, mientras encuentran a un nuevo sucesor.
Bob Chapek, por su parte, se va a ir con una compensación que ronda los 20 millones de dólares, pero parece ser que también comenzó a presionar para que incluyeran al magnate Nelson Peltz en la mesa directiva de Disney.
Esto al parecer ha provocado una pequeña guerra interna dentro de Disney que cada vez se está haciendo más pública. ¿Les gustaría saber qué fue lo que pasó? Aquí les contamos los detalles
Nelson Peltz es un magnate multimillonario mejor conocido por ser uno de los fundadores de Trian Fund Management, una compañía de inversión por medio de la cual se volvió un ejecutivo importante de compañías como Wendy’s, Procter & Gamble y The Madison Square Garden.
Aunque Peltz realmente no tiene experiencia en ninguno de los modelos de entretenimiento que maneja Disney, un reporte de Variety apunta a que en julio del año pasado, unos meses antes de que Bob Chapek fuera despedido como CEO de la compañía, se reunió con Peltz para comer en Disneyland Paris, y pocos días después el magnate pidió ser parte de la mesa directiva de la compañía.
Un análisis de The Hollywood Reporter señaló que Ike Perlmutter, el antiguo CEO de Marvel Studios y que ahora se mantiene como ejecutivo de la compañía, también apoya la inclusión de Peltz dentro de la mesa directiva. En el pasado, Iger hizo público que no se lleva bien con Perlmutter, y de hecho en sus memorias escribió que Perlmutter fue el responsable de no permitir que personajes femeninos y racializados tuvieran protagonismo en las películas del MCU.
Por eso, tan solo unos días después de que Bob Iger fuera renombrado como CEO de Disney, Peltz invirtió más de 800 millones de dólares en la compañía y pidió que se le considerara para un puesto en la mesa directiva.
Según The Hollywood Reporter, la inclusión de Peltz era un movimiento que le permitiría a Bob Chapek afianzar su control sobre Disney, ya que entonces tendría el apoyo automático de dos representantes de la mesa directiva. Sin embargo, esto no pudo ser, por lo que ahora Peltz sigue peleando un lugar argumentando que él podría darle solución los problemas financieros que enfrenta la empresa.
Pero ¿por qué se están peleando?
Nelson Peltz comentó en una entrevista para la CNBC a principios de noviembre del año pasado, que él buscaba un lugar en la mesa directiva de Disney con el objetivo de tener acceso a los números internos para informarle a los otros miembros si estaban desperdiciando oportunidades.
Y de acuerdo con reportes publicados por otros ejecutivos de Disney, Bob Iger y Peltz conversaron por telefono junto con otros dos miembros de la mesa directiva, Christine McCarthy y Horacio Gutierrez, y le ofrecieron a Peltz poner a un “director independiente” (una especie de representante) en la mesa directiva, cosa a la que se negó rotundamente.
En diciembre, Peltz incluso aseguró que, de no ser aceptado como miembro, entonces daría comienzo a una “batalla proxy”, en donde reuniría a otros ejecutivos (entre ellos Ike Perlmutter), para disputar la decisión de la mesa directiva y asegurar un lugar. Les dio solamente un día para decidir y sentenció en un comunicado que, de no aceptar, “iniciaría una batalla que de seguro dejaría manchado el legado de Iger en Disney”.
Supuestamente, Peltz solamente quiere estar en la mesa como consultor y realmente no tiene ideas o estrategias muy arriesgadas. Hasta ahora, su mayor contribución ha sido opinar sobre el estado de Disney+ y la necesidad de reorganizar el presupuesto que se le asigna al streaming. Pero su presencia pareciera simbolizar algo más político, pues podría ser un contrapeso importante para los intereses de Bob Iger.
A principios de año, y para evitar que Peltz iniciara su batalla indirecta, Disney publicó un comunicado en donde detalló los hechos que habían ocurrido desde que el magnate se interesó por formar parte de la mesa directiva, y la restitución de Bob Iger como cabeza de la empresa.
En esa comunicación confirmaron que la mesa directiva analizó a profundidad la propuesta de Peltz, y que incluso se discutió su inclusión sin la presencia de Bob Iger, pero al final decidieron que Peltz y Trian no habían presentado una estrategia relevante para Disney, y que la que sí presentaron no toma en cuenta el cambio estructural que se ha generado en la industria y el impacto de la pandemia, además, la experiencia de Peltz en el sector de bienes para consumo primario no es relevante para el mercado de tecnología, entretenimiento o cualquier rubro creativo para la creación de experiencias.
El comunicado también reiteró que Bob Iger apenas lleva 7 semanas de regreso en el cargo y consideraron que la presencia de Peltz dentro de la mesa directiva de Disney sería muy inoportuna y seguramente entraría en conflicto con los agresivos planes de reestructuración que Iger y el equipo tienen en mente, por lo que de manera unánime votaron que no podía ser parte de la mesa.
Pero según el comunicado, también le ofrecieron a Peltz que se mantenga como inversionista y que se reúna con la mesa directiva cada 4 meses para discutir estrategias financieras. También le ofrecieron darle acceso a información confidencial para que tuviera el contexto completo del estado de la compañía, pues Disney no estuvo de acuerdo con respecto a las opiniones que dio Peltz sobre la administración de Bob Iger y sus finanzas.
Peltz y su compañía todavía no responden de manera pública al ofrecimiento de Disney ni se sabe si seguirá peleando por un lugar en la mesa directiva, por lo que tendremos que ver cuál será el resultado de esta pequeña guerra que se está dando en las entrañas de la compañía del ratón.



